La micropigmentación, más conocida como maquillaje permanente, hoy en día es el mejor aliado de las mujeres para lucir siempre espléndidas.
Olvidarse para siempre de maquillarse y garantizar que quede perfecto está asegurado con este novedoso tratamiento.
Resultados maravillosos
Si bien al estar siempre maquillada el rostro puede perder naturalidad, para aquellas mujeres que tienen una gran vida social o laboral y quieren ahorrar tiempo valioso, pueden optar por maquillar zonas específicas y no todo el rostro. Labios, ojos y cejas son las zonas más elegidas.
Aunque su nombre popular lo indique, el maquillaje puede no ser permanente. La renovación celular propia del paso del tiempo hace que el mismo pierda paulatinamente su color.
Aproximadamente en un período no mayor de tres años la renovación será total y el maquillaje habrá desaparecido. Lo que influye directamente y determina su duración es el tipo de piel y la edad del paciente.
¿Qué zonas se puede dermopigmentar?
Si se realiza con el fin de mejorar el maquillaje cotidiano lo más común es aplicarla sobre los labios, para darle volumen y color. También, el maquillaje de ojos se puede aplicar con este tratamiento. Es factible cambiar la forma de las cejas y resaltar los ojos con delineado sobre y debajo del párpado.
Antes de iniciar el tratamiento lo más aconsejables es hablar bien con el profesional que lo llevará a cabo y despejar dudas. Así mismo, se debe tener en claro los colores que se utilizarán y dónde los aplicarán. Una vez realizado, la única manera de quitar los pigmentos es a través del láser.
Consejos antes y después del tratamiento
Lo único que el paciente debe procurar antes de realizarse una micropigmentación es no consumir aspirinas, alcohol ni otras drogas anticoagulantes en las 24 horas anteriores. Las comidas picantes y las bebidas excitantes como las gaseosas, té y bebidas energéticas. El historial médico debe ser bien detallado sobre todo si fuma, tiene diabetes, hemofilia o alguna enfermedad o alergia cutánea.
Se necesitan como mínimo dos sesiones para fijar bien el color y garantizar que los pigmentos duren un largo periodo.
El procedimiento es rápido e indoloro, aunque sí puede resultar molesto. Pasadas las 24 horas el paciente ya podrá retomar sus actividades normales. La hinchazón y enrojecimiento de la zona es habitual que duren por lo menos una semana. Evitar la exposición al sol hasta que se absorban los pigmentos en totalidad es vital para que el resultado sea el deseado. Si bien el cambio es inmediato al cabo de tres semanas se notarán los resultados finales.


